El Amor por la camiseta III

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Artículo de la sección:

El Futbolólogo

Uwe Seeler

Siempre es de buen futbolólogo tener ganas de conocer más, no creerse que uno ya sabe todo, asumir y corregir errores. A comienzos de este año publiqué en mi sección una columna dedicada a jugadores insignia que se desempeñaron durante toda su carrera en un solo club. Con el nombre de “El Amor por la Camiseta”, se concedió una lista de dieciséis retirados y ocho canteranos o futbolistas en actividad que aspiran a abandonar la profesión con la casaca con que debutaron. Como sabrán, en esta última lista los ex madridistas Raúl y Guti fueron dados de baja, por haber sido transferidos al Shalke 04 y al Fenerbahçe respectivamente.

Pero en el tiempo que me llevó reseñar la posterior historia de los mundiales y redactar la crónica de Sudáfrica 2010, llegó a mis manos un libro extraordinario, escrito por el periodista británico Keir Radnege, titulado: 50 años de la Copa de Europa y la Liga de Campeones. En una de sus páginas, la nº 31, vi una foto en blanco y negro de un jovencísimo Uwe Seeler, acompañada del siguiente epígrafe: “Uwe Seeler jugó toda su vida en el equipo de su ciudad, el SV Hamburgo. Fue el único jugador, aparte de Pelé, que marcó en cuatro Copas del Mundo, e introdujo al Hamburgo en la semifinal de la Copa de Campeones de 1961”. Debo reconocer que al leer estas palabras sentí mucha vergüenza y también cierta tristeza por haberme pasado por alto a uno de mis delanteros predilectos en tan trabajoso homenaje.

Para quienes no lo conocen, Uwe es uno de los cuatro capitanes de honor de la selección alemana. Los otros tres son Fritz Walter, capitán de la primera selección ganadora de la Copa del Mundo en Suiza´54, Franz Beckenbauer, campeón mundial como jugador en 1974 y como técnico en 1990, y Lothar Matthäus, líder del equipo alemán tricampeón del Mundo en Italia´90. Por lo tanto, destaca esta nominación siendo Seeler el único de los cuatro homenajeados que jamás ganó un título con la Nationalmannschaft.

Nacido en Hamburgo, ciudad del norte de Alemania, a los 9 años fue a probarse al club de la mano de su papá, también jugador de fútbol, y allí se quedó por casi media vida. En las inferiores se hizo famoso por su tamaño regordete y enano y por la cantidad de goles que metía: más de 600 antes de subir a primera. En su debut con la mayor, frente al Göttingen 05, allá por el año 1953, lo marcó un tipo el doble de alto y fuerte que él. Pero Uwe no se achicó y le ganó unos cuantos mano a mano en el juego aéreo. Con tan solo 16 años ya tenía un futuro enorme.

Uwe Seeler

Su primer partido en la Copa de Alemania fue victoria del Hamburgo por 8 a 2 al Holstein Kielde y él metió 4 goles. Era el año 1954 y Sepp Herberger, técnico de la nacional, lo convocó para jugar un amistoso contra Francia. Según recordó alguna vez, las indicaciones que recibió antes de entrar fueron las siguientes: “Sal y haz lo que tú sabes hacer, exactamente por lo que te he llamado”. El pibe se lo tomó muy a pecho y, aunque no consiguió meterla en el debut, en 16 años como internacional alemán marcó 43 goles en 72 partidos, siendo el sexto goleador histórico detrás de Müller (68), Klose (52), Völler, Kinsman (47 cada uno) y Rumenigge (45) y quedando, hasta el momento, a uno por encima de Michael Ballack.

Jugó cuatro mundiales y, como dijo Radnege, marcó en los cuatro. En Suecia ´58 le hizo un gol a Argentina y otro a Irlanda del Norte. En Chile ´62 le metió uno a Suiza y uno al local. En Inglaterra ´66 convirtió ante España y Uruguay, también uno a cada uno, y en México ´70 se destapó con uno a Marruecos, otro a Bulgaria y otro a Inglaterra. El último de esos tres tantos fue una verdadera joya: cabezazo por encima del arquero, un verdadero "gol de cuello". Y si bien nunca pudo levantar la Copa Jules Rimet, Uwe tuvo dos podios más en la general: tercero con más minutos en cancha (1980, detrás de Maldini y Matthäus) y quinto en partidos disputados (20, junto con Cafú y Lato).

Su fuerte era la acrobacia y el sacrificio, siendo un verdadero experto de espaldas al arco. Jamás daba por perdida una pelota, todo lo que picaba en el área era de él. A pesar de haber recibido ofertas de España e Italia, Seeler nunca quiso dejar el Hamburgo. Con la casaca blanca del HSV jugó 476 partidos oficiales y marcó 404 goles entre 1953 y 1972. Además, ganó la Liga de 1960, la DFB Pokal (Copa de Alemania) de 1963 y fue goleador de la Bundesliga 63/64 con 30 aciertos. También fue elegido Futbolista Alemán del Año en 1960, 1964 y 1970 y obtuvo el Balón de Bronce al tercer mejor jugador europeo de 1960. Con "Uns Uwe" (nuestro Uwe) completamos de momento esta lista de leales sabiendo que, como él, hay muchos más esperando a ser convocados

DATOS ESTADÍSTICOS: